ENTREVISTA
DON DIEGO SÁNCHEZ GARCÍA
Por: Mercedes Aquino.
Acomodado en un escalón de su tienda, Don Diego Sánchez nos recibe una tarde de domingo. Comienza nuestra plática así: Nací un 21 de febrero de 1924. Tengo catorce hijos, para hacer honor a Catorce, 15 nietos y 3 biznietos. Mi esposa se llama María del Refugio Rodríguez y también es originaria de aquí. En mi vida siempre tuve el deseo de recabar datos históricos de este lugar. A principios de 1900 hubo una época de decadencia, que junto con la revolución, acabó con el esplendor del pueblo. Llegaban los carrancistas a pedir “préstamos” forzosos, luego llegaban los villistas y eso ocasionó que se fueran los empresarios mineros. Después llegó la Restauradora de Minas pero por la baja en el precio de la plata y problemas sindicales se fue también. Yo dediqué mi vida al servicio de la Presidencia Municipal por más de cincuenta años. Primero fui aprendiz del Registro Civil. Luego fui Secretario y Tesorero Municipal. Y a pesar de esos años de servicio, nunca recibí una pensión. Trabajaba en la presidencia de nueve a nueve, viviendo con un sueldo raquítico, pero con lo que yo ganaba nos acomodábamos. Nunca ambicioné ocupar el cargo de Presidente Municipal. Por unos cuantos meses fungí como Secretario del Ejido pero eso fue circunstancial. En realidad nunca he sido ejidatario.
Llegan dos jóvenes a pagar su recibo de luz, por lo cual nos acomodamos adentro del local. Don Dieguito, como se le conoce, atiende a estas personas, cobra, pone sellos. Cuando se van, nos confía: Perdí la pierna en un desgraciado día que me encontré con unos amigos en Estación Catorce. Nos trepamos de moscas en un tren carguero. Tenía 19 años y al pensar en el castigo que me podrían hacer, quise bajar antes y el aire de la locomotora, hizo que mi pie se atorara en las ruedas. Me llevaron a San Luis y los doctores me amputaron la pierna. Fue duro pero seguí adelante. Hablamos de música: De joven toqué el clarinete en el grupo “Los magos del Ritmo”, donde también estaba don Ignacio Frías. El Corrido de Real de Catorce surgió de una conversación en la Oficina de Correos. En esa ocasión don Nito, Hipólito Herrera me sugirió que compusiera un corrido. De ahí surgió la idea, yo lo escribí y el hizo la música. Esta pieza fue grabada en un disco por la Estudiantina Catorceña. Las mañanitas de Real fueron compuestas en 1908 por Esteban Jáuregui. Volvemos al presente y nos habla de Real aquí y ahora: Nuestro pueblo está viviendo una evolución positiva con base en el turismo, pero hay cosas que frenan el desarrollo. Para mi lo ideal es que el lugar progrese pero sin afectar su arquitectura original, hay que respetarla para que no se pierda el interés. Falta ordenamiento en el pueblo en todos los sentidos, la basura, los caballos, hay una ineptitud por parte de muchos. Lo que queremos es el bien de todos y ese es el objetivo de la Asociación de la Muy Noble y Leal Ciudad de Real de Catorce a la que pertenezco. Una vez hubo un alcalde que se llamó José Martínez Gaytán, era un hombre de campo pero llegó a ser presidente municipal y se preocupó mucho por el bienestar de la comunidad. Ahora cada quien estira para su lado, sin pensar en los demás. Tienen una venda en los ojos. Para eso se necesita el apoyo de las autoridades, hay cobros excesivos. En la actualidad, a Real de Catorce le ven el signo de pesos.
A Don Dieguito también le gusta cantar y como despedida nos entona Las Mañanas del Mineral de Catorce. Agradecemos a este hombre, siempre tan disponible la ayuda que nos proporciona en el periódico. Es un orgullo tenerlo como colaborador. |
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