RECUERDOS DE ANTAÑO
Quienes se interesan por conocer y saber algo sobre la historia de Real de Catorce, están enterados del renombre, la opulencia, la fama y la riqueza como el filón argentífero productor de plata en abundancia. Todos esos atributos generaron la fuente de vida de los pobladores del lugar. Se puede pensar que todo era jolgorio, alegría y buen vivir, pero sucedió que entre los días alegres, también hubo días aciagos y de sobresalto. Como el que vamos a narrar. Dentro de las turbulencias sociales que ha tenido México, hubo la guerra de Reforma, figurando como principales protagonistas Maximiliano de Habsburgo y Benito Juárez, y dentro de los sucesos que se desarrollaron en todo México y por lo que toca a Catorce, sucedió que el día 22 de agosto de 1866, amaneciera sitiado por fuerzas liberales, por lo que el alcalde Francisco Blanco, envió al jefe político de Matehuala, un parte de novedades o solicitud de auxilio, cuyo texto es el siguiente:
“Mineral de la Purísima Concepción de Catorce, a 22 de agosto de 1866. Señor Jefe Político de la Ciudad de Matehuala. Hónrome comunicarle que el enemigo llegó a esta Ciudad, hoy entre las 4 y 5 de la mañana, tomando prisionera la guardia que para la seguridad y tranquilidad interior había en el Cuartel de prevención. Inmediatamente reunieron éstos a los comerciantes, para exigirle el préstamo de costumbre, persiguiendo antes al pueblo que se comenzó a remontar a los cerros, tan luego como se apercibió de la sorpresa; disparando sus armas sobre los grupos que descubrían en los mismos cerros y haciendo prisioneros a los que alcanzaban; por manera que multitud de personas aprehendieron; no sé si habría algunos heridos o muertos; mas tarde que yo me cerciore de esto, se lo comunicaré a esa Superioridad; solo si, aseguraré a Usted, que el enemigo ha sembrado la desolación en esta Ciudad, por la multitud de personas que se han llevado, tanto pobres trabajadores como acomodados, siendo la mayor parte de los primeros, pero entre estas va Don Manuel Tolentino, el juez primero; peor que antes, el aislamiento y el estado que guarda esta Ciudad. Imposible me fue comunicarle a esa Superioridad violentamente este funesto acontecimiento, porque circundó la población el enemigo, de tal suerte que después de su entrada, ninguna persona pudo salir, de manera que aún el propio, que verbalmente le comunicara la noticia por su mediación, no pudo salir, pudiendo este informar a esa Prefectura lo que pasó. Por mi parte también he tenido que sufrir malos tratamientos y a la Providencia debo el no ir en el número de los prisioneros. Concluyo por ahora diciéndole que no sé que hacer y solicitándole muy encarecidamente al Señor Prefecto, se digne nombrar la persona que deba entenderse con el Gobierno de esta población, porque de ninguna manera me es posible continuar desempeñandome como Alcalde Municipal. La fuerza es de Infantería y Caballería, siendo su efectivo de 400 hombres bien armados, al mando del Coronel Pedro Martínez, retirándose por el rumbo de Los Catorce, a las 4 de ésta tarde. Dios guarde a Usted muchos años. El Alcalde Municipal, Francisco Blanco. (Rubricado).”
Este fue el parte de novedades de este acontecimiento, y en el siguiente número se dará a conocer el informe adicional sobre este mismo suceso.
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