REAL RUINA EN FLOR
Por: Ángel Sánchez
1
Nazco de noche, preso del mundo tejiendo sueños de libertad
en celdas de barro, nazco
sobre un lecho de esqueletos ruines
son mías las mismas manos
de los célebres muertos
he perdido la memoria
extraño privilegio
crecer ignorante como fruta
dulce enigma, amarga flor
fruta de lodo y sol
alimento de pájaros multicolores.
Hoy es el llanto incontenible del poeta
lluvia torrencial que preña la paciente roca
sol de nuestra ceguera deslumbrante
hoy es la ruina, el temblor que llamamos vida
hoy el fuego nos abrasa
con su crueldad alegre.
2
Yo llegué a esta ciudad santa de mi carne
con las alas rotas
lo primero que aprendí fue el hambre
la sensación primorosa con que mi boca
descubrió los pezones y la leche de mujer
yo no era sino esa boca hambrienta
respirando la profunda noche
un dolor de ojos cicatrizando como heridas
el canto sin voz de un diminuto corazón
brotando del fango cósmico de las tinieblas.
3
La casa azul es la mansión de un sueño
condenado al insomnio
viejo retrato de borrachos invernales
prohibido ser pobre en Suiza, dices heroína
yo te veo pálida, pálida como la nieve
gótica vampiresa de ojos azules
me abruma el río caudaloso de tu tristeza
en tí naufrago de líquida ternura
como en aquel parque de otoño
donde se levanta la casa azul.
4
Muchos soles se han roto como cántaros,
muchos soles nacerán de la ceniza de sus abuelos.
Esa es la risa del viejo fuego, Huehuetéotl.
El nopal invencible en la mina abandonada.
El derrumbe milagroso en el bosque impenetrable:
allí donde habita el anciano señor del futuro. |