ENTREVISTA
PETRA PUENTE CÓRDOVA
Por: Mercedes Aquino
El frío invernal de la mañana entumía las manos, cuando llegué al edificio del Ayuntamiento. A los pocos minutos apareció Petra Puente Córdova, presidenta municipal de Catorce y nos dirigimos al Salón de Cabildos, un lugar de estilo antiguo, que también es desde donde despacha sus asuntos. A nuestro alrededor, los retratos de próceres de la Independencia. Petra me invita a acomodar en uno de los sillones laterales y allí da inicio nuestra conversación. Cuéntanos de tu niñez:
Nací en la Luz, en el año del 69 cuando todavía funcionaban las minas y esa era la razón por la que mi padre estaba allí, si bien después se convirtió en comerciante. Somos una familia de nueve hermanos de los cuales seis son hombres y tres mujeres. Mi niñez se desarrolló en un ambiente de pobreza, de carencias. La disciplina era muy dura, cada ocho días nos daban unas galletas de animalitos y esa era toda la golosina. Mi madre siempre en cocina con ricos alimentos, me encantaba el invierno con sus avenas calientes y atolitos. No teníamos luz aunque se llamara La Luz el pueblo. Por la tarde platicábamos leyendas en el patio de la casa, hacíamos una fogata. Había una viejita de El Verde y nos contaba historias. Yo tenía 15 años cuando llegó la energía eléctrica. A veces nos traían a la doctrina a Catorce en hileras agarrados de una garrocha, sin luz y no teníamos lámparas porque decía la leyenda que en la curva se apagaban y rezábamos en todo el camino. Como mi padre tuvo una tienda de abarrotes me tocó escuchar muchas leyendas, allí pasaban los mineros a contar sus historias. Supe de apariciones del Jergas de viva voz. Estudié la primaria en un edificio que era el antiguo hospital, muy deteriorado. Casi la mayoría de mis hermanos estudiamos. Mi padre quería que yo fuera una persona preparada. Hice la preparatoria en Cedral, íbamos en un camioncito diario, que nos llevaba y traía. Inquieta, desde niña me gustaba hacer juegos con las muñecas y organizaba fiestas y obras de teatro. Fui a San Luis y me decidí por la carrera de Turismo. Vine con mis primeros recorridos a los 16 años. Con americanos jubilados, acompañando a don Jorge Quijano a abrir la puerta del Panteón y del Palenque. Me fui a hacer prácticas profesionales y gracias al delegado de SECTUR Federal, con quien hicimos una buena amistad, trabajé en un importante hotel en Zacatecas y de allí me fui a Cozumel.
¿Cómo conociste a tu esposo?
Conocí a Thomas por cosas del destino. Yo duré siete años tratando de vender el Mesón de la Abundancia, y como no se vendía, vine triste, lloré y decidí que sería la última vez. Fui a la iglesia con Panchito y le dije: "Tú no me estas ayudando, yo me quiero quedar". Ya me iba a Cozumel para siempre. Pero allá tuve una caída, un accidente en el lobby del hotel donde trabajaba y por mi situación muy grave de reumatismo y artritis juvenil, los médicos me dijeron que volviera. Me vine enyesada, enferma en el avión, en vez de llegar con media y tacón de ejecutiva, llegue en un estado lamentable. Si no hubiera tenido ese accidente no hubiera conocido a Thomas quien vino contratado por Balz para la carpintería. Decidí renunciar, mi hermano me pidió apoyo en la tienda. Thomas bajó a comprar helados, era la primera vez que había helados en Real y me quedé. Mi padre sí lo aceptó "Sea sincera, dígale a este hombre que usted tiene una enfermedad crónico degenerativa". Fue difícil, con seis hermanos celosos. Llegamos a andar de cartitas, teníamos unas celestinas que eran Demetrio, unas niñas de Las Adjuntas y German, que trabajaba con nosotros. Fue un romance muy padre, superamos muchos obstáculos, mi familia, como veía el pueblo que estuviera con un extranjero. Ahora es más normal, en ese tiempo fue el primer caso, yo de una familia tradicional. De allí cumplí mi sueño, conocí a sus padres, me aceptaron y pudimos comprar el hotel Mesón de la Abundancia. Fue mi reto más importante
¿Qué diferencias encuentras en la actualidad, entre el Catorce de tu juventud y el de ahora?
Catorce en ese tiempo era un lugar que estaba esperando ser descubierto. Me tocó todavía un pueblo con la gente tranquila, amable. Ahora también lo son, pero la materialidad está muy presente, no había problemas por tierras, por puestos, había mas solidaridad y más pobreza también. Había mas humildad, era un lugar evocador, virgen, no teníamos el boom de una película, los recursos, los celos, con el dinero empezó a cambiar la personalidad pero ahora es un momento en el que también se están balanceando la situación económica y la situación familiar, estamos aburridos, cansados, con una rutina muy pesada de trabajo, no hay comida en casa, comes atún, sardinas o sopas instantáneas. La gente de Catorce tiene un corazón bonito pero a veces se contrae por el aburrimiento, se arruga, somos de montaña.
¿Cómo surgió la Asociación de la Muy Noble y Leal Ciudad de Real de Catorce?
Me empecé a involucrar más con el pueblo, los mismos huéspedes pedían que se restaurara, se arreglaran cosas, la Asociación Civil la creamos en al año 2000. Surgió como una necesidad para que nos hicieran caso. Hubo cosas raras después de la película (se refiere a La Mexicana), como la telefonía digital que fue donada y de repente, un día desapareció el equipo de las antenas. Nunca se supo ni quisieron decirnos nada y era un equipo de 220 mil dólares y cosas como esas me hicieron pensar en la corrupción y las cosas que estaban mal. La Asociación me acercó mucho a la gestión, al gobierno, a instituciones educativas, artistas, como cuando organizamos el Festival de Ogarrio, que empezamos con cosas prestadas. Mucha gente lloró. Hasta balazos echaron. El rescate de la Casa de Moneda por ejemplo, fue una de las gestiones más importantes de la Asociación. Querían hacer un hotel de cinco estrellas; hasta me propusieron que fuera socia, pero cuando vi que sólo iban a dejar el cascarón, pensé "No puede ser, ese es un lugar del pueblo". He pasado cosas y pruebas que la gente no sabe, pero me he mantenido firme, soy fanática de rescatar. De niña vi como quemaban maderas y vigas viejas que se pensaba no servían.
Quisiera a través de los medios, pedir a quienes tienen algo de Catorce que lo devuelvan. Es tiempo de regresar lo que le quitaron, tratar de recuperar todo lo que se pueda.
Después de la Asociación entraste a la política, ganaste con una gran mayoría y ahora estamos sentadas aquí en este Salón. Quisiera que nos platicaras las cinco prioridades de tu Administración.
Aumentar la identidad como catorceños, motivar a la gente a sentirse orgullosa de ser de aquí. En base a ello se podrán llevar a cabo todos los proyectos que necesitamos, quiero dejar un municipio reglamentado, vamos a solucionar situaciones añejas que nadie ha querido tocar como el fundo legal y el ambulantaje. Visualizo a Real como un ancla para el resto del municipio. Quiero dejar un Catorce protegido y blindado de la construcción y el crecimiento desorganizado. Queremos hacer reglamentos de todo, una guía. Situarnos en un renombre turístico, mínimo a nivel nacional; que seamos un ejemplo de visión. En el bajío quiero detonar un desarrollo rural sustentable de tal manera que ellos nos surtan de comestibles, artesanías, quesos, cabuches, carne de liebre, etc. Hay que animar a la gente en una inercia de desarrollo, me interesa eso por encima de todo. Por falta de decisión política nadie ha tocado esos problemas, pero no se trata de afectar a nadie, a nadie nos conviene la incertidumbre. Que por una vez en la vida se respete la ley. Me interesa el equilibrio social, que sea estable. Abajo hay mucha pobreza, hay mucha marginación. Fomentar la inversión de artesanía para abastecer Real, no hay artesanía, no queremos maquiladoras que son devastadoras, buscan la mano de obra barata y los gobiernos les ponen la alfombra roja si bien utilizan horriblemente a la gente. Vamos a promover un desfile de modas en la Plaza de Toros con pasarelas. Abriremos un taller en Estación de playeras y gorras. Catorce tiene un lado espiritual que también hay que explotar. Es un sitio para descansar. Tenemos gente que quiere apoyar, solo se necesita la gestión, empresarios que generan empleos, generan utilidades pero más que nada desean ayudar. Hay muchas manitas que quieren socorrer a Catorce, por algo estoy aquí ahorita. Todo está acomodado para ejecutar y llevar a cabo muchas cosas. Son gente que tiene una visión espiritual, que comparten con nosotros. La salud implica un esfuerzo grande también; queremos incentivar terapias de acupuntura e imantología, necesitamos alternativas. Yo lo viví en carne propia, ayuda el encontrar el entendimiento emocional de porqué estás enfermo y buscar medicamentos que no sean tan nocivos.
Háblanos de tres cosas: educación, cultura y ecología
La inversión que estamos generando no tiene nada que ver con el nivel educativo, en veinte años vamos a tener una generación ignorante, sin tradiciones, valores culturales, sin cimientos. Quiero que se impartan clases de historia, recorridos turísticos, incluso conmigo. Voy a hacer pláticas públicas en Real , que es el punto más doloroso del municipio. Cómo me van a importar las fiestas y tradiciones, si estoy el puesto todo el día. Más adelante hablaré de las medidas en materia de educación, por el momento no quisiera externarlas todavía. La ecología necesita de participación ciudadana. Tenemos un problema fuerte y vamos invertir en ese rubro. Estamos invitando a todas las empresas involucradas; no les voy a pedir peaje, yo necesito que me ayuden por ejemplo con contenedores, viajes, camiones de basura, infraestructura básica. Ellos nos la van a proveer. Este pueblo tiene años dándoles, es el tiempo de que regresen algo, y no sólo Real sino La Luz , Dolores, Potrero, Wadley y Estación. Para que pasen el túnel les vamos a exigir esto como autoridad. Si quieren seguir operando en este pueblo, deben ayudar. Necesitamos servicios. Vamos a hacer reciclaje, centros de acopio, nos van a comprar el plástico. También queremos hacer campañas con el visitante, con un módulo en el entronque en temporadas altas, además de colocar toneles en la carretera. Somos un municipio infestado de basura. Planeamos hacer un Saneamiento Ambiental Integral, que comprenda aguas negras, limpieza del arroyo, etc. Esos son los proyectos que queremos detonar este año. Con respecto a la resolución del problema de los ambulantes, debemos encontrar remedios y acuerdos entre nosotros. Sabemos cómo arreglar nuestra propia casa, que no vengan de fuera a decirnos cómo. Yo me pongo en los zapatos de los ambulantes, no va a ser una cosa radical. Saben que son prioridad para el gobierno estatal y municipal, buscamos un acuerdo en el cambio que ustedes mismos sugieran, deben decidir con armonía de acuerdo a la gama de posibilidades que como presidencia les demos. No quiero negativas, hay mil alternativas para organizar al comercio ambulante.
Muchos te consideran una política apolítica, tienes una guía espiritual en la cual te apoyas ¿Cómo es vista Petra Puente por su partido, por sus correligionarios políticos?
Los compañeros me ven con sorpresa porque en política no se acostumbra trabajar de esa manera y desde que estábamos en campaña decidimos hacer un planteamiento diferente. Quiero ser portavoz de que el trato a la gente se puede hacer de otra forma, que los políticos podemos trabajar de otra manera. Mi guía espiritual es muy importante para mí, tengo una visión mucho mas allá de la política, si estás blindada nadie te puede tocar: pido paz a mi alrededor y a la vez pido dinamismo, te vuelves sólo un líder de palabra si ves sólo la negatividad. Este es un momento histórico en la humanidad, en el cual debemos acercarnos a nuestra espiritualidad, buscar un cambio radical ahora. Claro que me miran raro, como cuando hicimos la primera sesión de Cabildo y realizamos la bendición de las agendas, con velas y todo.
Definitivamente Petra es un personaje controvertido, sin embargo, para muchos representa un soplo de aire fresco en comparación con el pasado. Las expectativas son grandes, los recursos para un municipio como el nuestro no serán abundantes, el tiempo es corto, pero hay voluntad de cambio. Sin duda, un gran reto para esta Administración.