| Nº15 publicación mensual marzo 2007 |
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DENTRO DEL BAÚL NEGOCIACIÓN MINERA DE SANTA ANA EN 1896 Esta importante Negociación, que se halla situada en el Distrito de Catorce del Estado de San Luis Potosí, es una de las mejores, si no la mejor, de las que existen actualmente en la República Mexicana, por la enorme extensión de sus labrados, por el orden y regularidad establecidos en todos sus trabajos y por sus magníficas instalaciones mecánicas y eléctricas. Esta gran Negociación de Minas es propiedad del Sr. D. Gregorio de la Maza, natural de México y radicado en Sevilla, España, hace muchos años. Es apoderado general del Sr. De la Maza el Sr. D. Vicente Irizar, quien adquirió con este carácter la Negociación de Santa Ana en el año de 1885, cuando se hallaba en el más deplorable estado de agotamiento a causa del desorden con que había sido explotada. El Sr. Irizar, inteligente y experimentado minero, encomendó la dirección de este importante negocio al activo e ilustrado ingeniero Sr. D. Francisco M. Coghlan, quedando acordado entre ambos el sistema regular de los trabajos que debían emprenderse en la nueva explotación, sin detenerse a considerar los enormes gastos que debían erogarse. Cuatro años de trabajos preparatorios y seis de perfeccionamiento, han sido necesarios para elevar la negociación de Santa Ana, al grado de prosperidad en que hoy se halla. Este plausible resultado se debe a la constancia y energía con que la dirección de esta Empresa ha seguido el plan propuesto desde un principio, ya para cortar la veta de San José de los Villanos, como sucedió efectivamente, o ya para disfrutar la de Santa Ana en los planes como está sucediendo ahora. En esta negociación se han introducido los aparatos más modernos y perfeccionados, tanto para la perforación de la roca cuanto para extracción de los minerales y el desagüe de las minas. En Santa Ana fue donde primero se introdujo la electricidad como fuerza motriz y donde se ha empleado con mejor éxito en los trabajos exteriores e interiores de las minas. Existe en la negociación una planta eléctrica cuya fuerza es de trescientos cincuenta caballos, la cual mueve actualmente dos malacates de veinticinco caballos cada uno y otro de ciento ochenta. Existe también una planta de vapor de trescientos caballos, empleada en el movimiento de un malacate y capaz de funcionar hasta seiscientos metros de profundidad. Esta máquina podía haber sido construida con los mejores mecanismos usados hoy en el juego de válvulas para la distribución del vapor; pero se prefirió usar la de corredera como la más a propósito por su sencillez, porque los mecanismos complicados en esta clase de aparatos suelen ser causa de frecuentes interrupciones en el servicio, especialmente cuando no se puede contar con maquinistas expertos y diligentes, como sucede en Catorce. La planta de mayor importancia que existe en la negociación de Santa Ana consiste en un juego de bombas del sistema “Dow”, de expansión y condensación, capaz de extraer dos mil litros de agua por minuto, hasta cuatrocientos metros de profundidad. Las bombas horizontales, o de estación, han sido construidas para la más alta presión, pues pueden elevar el agua hasta mil pies de altura, aunque actualmente solo trabajan a quinientos cincuenta. Llevan un año de estar funcionando con regularidad y todavía no se ha visto gotear las válvulas. Las ahondadoras son también de condensación y trabajan perfectamente, sin producir más calor que el que irradian los tubos por donde se conduce el vapor, los cuales están en forma de telescopio y por esto no se pueden forrar. Se ha preferido esta instalación de bombas de vapor porque tenía que ser interior, dentro del Socavón de Santa Ana, y cualquiera otro sistema de maquinaria habría requerido gran espacio para su colocación y no era posible abrirlo porque la roca es en aquellos puntos deleznable. Por esta última circunstancia la instalación de las calderas fue muy laboriosa y exigió un costo enorme. Sirve de chimenea a esta instalación de calderas un tiro antiguo que tiene ciento cincuenta y seis metros hasta la superficie del terreno. Extraído de: Estadística gráfica: progreso de los Estados Unidos Mexicanos. Presidencia del Sr. general don Porfirio Díaz (1896), procedente de la Biblioteca Daniel Cosío Villegas. |
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