EL RINCÓN DEL POETA
A MÍ CALACA
Por:
Ignacio Frías Rodríguez
Eres hermosa y te odian los humanos
es tu esplendor tan puro que estremece
con tu poder, con tu virtud en el arcano
estarás para amar a quien merece.
Muchos seres te odian en el mundo
pocos saben de amarte en su agonía
se orgullecen de amarte en su agonía
cuando amarles puedes, en plena lozanía.
Hay quienes te brindan su existencia
por vencer tu poder, por dominarte
mas les tratas siempre con clemencia
cuando no debes, no, por olvidarte.
Nadie se niega a pronunciar tu nombre
mas al oírlo con acento infunde miedo
me enamoré de ti, ayer al pronunciar tu nombre
y no podré negarlo, no, porque te quiero.
Es tu esplendor sublime en la penumbra
y para el mundo tu retiro es calma
para los seres que te aman en el alma
eres amor, eres la luz, faro en la sombra.
¿Seré cobarde al confesarte mi cariño?
¿Será delito que te ame con locura?
no tengas compasión, ven como al niño
a perdonar mis faltas con ternura.
Ven pronto a consolarme seductora
ven presta a confesarme tu cariño
quiero estrechar tu mano tentadora
o revolcarme de rabia como niño.
Quiero olvidar del mundo sus delicias
quiero olvidar a la mujer que amaba
quiero tener ya pronto tus caricias
y conocer tu faz, mi bien amada.
Amaré locamente aunque no pueda
¿Buscaré la pasión de las pasiones?
hallaré solo calma cuando muera,
ilusión es la vida de ilusiones.
El Refugio, Catorce, S.L.P., Junio de 1947.